Hoy quiero contaros algo que me parece importante y cómo solucionarlo. Cuando somos nosotras las que deseamos un parto distinto, más respetado, en nuestro hogar, acompañadas de un profesional que nos hace sentir seguras…, pero nuestra pareja no lo ve igual, hay un conflicto sobre el que es necesario trabajar.

Primero de todo hay que pensar que el hijo que llevas dentro de ti es de lxs dos, aunque bien es cierto que la que va a parir y va a vivir en sus carnes el proceso, eres tú. Con esto quiero decir que la responsabilidad de las decisiones es compartida por lxs dos, pero las consecuencias sobre tu cuerpo y tu mente solo las vas a pagar tú. Es necesario hablar de esto entre vosotros, de forma sincera y abierta, poniendo sobre la mesa todos los pros y contras, pero, sobre todo, hablar de lo que cada unx siente, más allá de la ciencia. Porque el corazón nos da información muy sincera y correcta.

Como mujeres que deseamos un parto en casa, en una clínica con un profesional que contratamos personalmente, un parto sin asistencia o cualquier otra opción, debemos ponernos también en la piel de nuestrx compañerx y escuchar de forma abierta lo que la otra persona siente. Viene bien escribir en papel y darlo a leer, no interrumpirnos, escuchar pacientemente hasta que termina su turno y luego continuar hablando en nuestro turno sin ser interrumpidas tampoco. Asertividad lo llamaban cuando estudié enfermería.

Por otro lado, después de haberse escuchado mutuamente, tenemos 9 meses por delante para que nuestra pareja reciba información, que nos acompañe a las visitas, que lea los libros que leemos (o en su defecto los capítulos más interesantes), que vea películas relacionadas con el tema, videos de partos en casa, que lea testimonios y acuda con vosotras a los talleres, charlas y todo aquello que os haga sentir que estáis en el camino deseado.

Anteayer atendí un parto de una pareja que cuando vinieron el año pasado a una de mis charlas, él no quería verla “sufrir”, quería dos epidurales para su chica y en una clínica privada a todo lujo según pensaba. Yo hubiera dejado cortar mi brazo derecho porque no iban a parir jamás en casa.

Pues aquella mujer pasó 9 meses informándole, sin invadir, ni atosigar, ni insistir. Soltándole información, llevándolo con ella a los talleres que impartí, haciendo que me conociera y sin decirle nada, al final del ultimo taller al que vinieron, él solito me preguntó: ¿qué tenemos que hacer para parir contigo? Y me dio una lección de vida, porque aquel hombre que me violentaba en mi primer taller, acabó abrazándome agradecido por habernos conocido. Supo apoyar a su pareja como se merecía y gracias a su presencia fuerte como una roca, ella lo logró, logró parir como quería, tal como lo hubiese hecho una amazona.

Os animo a informaros los dos, a decidir lo que queréis con el corazón, a comunicaros y hablarlo todo, para que cuando llegue el momento, sea donde sea, tengáis una gran experiencia.

Os dejo algunos links:

www.daraluzencasa.org (web de una matrona con mucho mucho contenido)

www.elpartoesnuestro.es

www.homebirth.net.au (donde ver vídeos de los partos que atiende esta matrona australiana)

Libros:

  • El bebé es un mamífero: Michel Odent
  • Con el consentimiento del cuerpo: M. Bertherat
  • Embarazo seguro y parto seguro: B.Smulders y M. Croon
  • Nacimiento sin violencia: Frederick Leboyer
  • Nacer en casa: Sheila Kitzinger (una joya, antiguo, pero sigue siendo actual)
  • Parir sin miedo: Consuelo Ruiz Velez-Frias

Reportajes:

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