Termino una consulta en la que el papá me pregunta: pero, ¿qué es lo que podría suceder en un parto en casa? Y sin buscar mis palabras para que suenen menos duras, le contesto: la muerte fetal, por ejemplo.

Vivo con esa dureza desde que hace unos meses falleció un bebé en un parto en casa. Mi coraza que ha ido endureciendo con los años para poder sobrevivir en éste mundo, tiene ahora una capa invisible que me da realidad, una realidad que nunca antes había mirado con ésta crudeza.

Todos esperábamos vida, y tuvimos que aceptar la muerte. No puedo hablar como madre que ha perdido un bebé, así que hablaré como profesional de lo duro que es pasar por esa experiencia y también para poder tener presente una realidad que a todos nos cuesta y que con los años y el aumento de la tecnología, se ha vuelto un tabú. Parece que en pleno siglo XXI ésto sea imposible que suceda. Pero sucede y te atraviesa, tumba tus más firmes cimientos y te convierte el cerebro en agua sin poder pensar detenidamente para entender porqué ha sucedido.

Estamos acostumbrados a esperar vida y no somos conscientes de que la muerte está a sólo un paso, separada por una delgada línea. No se trata de tenerle miedo y vivir aferrado al control para que eso no me pase, sino de aceptarlo, aceptar que hay bebés que se quedan y otros que se van, sucede, así es la vida de bonita y cruel a la vez. Allá donde estéis, mis palabras van para vosotros. Para honrar vuestro camino, vuestro paso por nuestras vidas y tanto aprendizaje que nos habéis dado. Gracias Ángel. Por elegirme para esta dura experiencia que hará de mi una persona distinta, porque dudo que pueda volver a ser la misma de antes. Contigo se fueron cosas buenas y no tan buenas de mi misma.

En mis talleres prenatales, la sesión 6 la dedico al duelo y hablo de lo que puede suceder y no esperamos, todos los duelos que pueden pasarnos. Y aún así, yo no estaba preparada. Lo reconozco, me miro mis carencias y mis faltas, mi vacío de herramientas y me doy cuenta que en 7 años de estudios para llegar a donde estoy, nadie me había preparado para ésto. Busco ayuda por mi cuenta, hablo con otras compañeras y encuentro consuelo. Pero sobre todo, encuentro reposo en los brazos de una madre que perdió a su bebé en casa hace tiempo y que me escucha paciente mis lágrimas al otro lado del teléfono. Lágrimas que no terminan nunca y que no calman ni llenan ningún vacío.

Me ha costado parar y mirar, darme cuenta de que nada es suficiente y que quizás sólo el tiempo sane las heridas. Me siento vulnerable, pequeña y triste. Pero hoy he amanecido con fuerza, queriendo escribirle a esa niña que se fué y a esos padres que se quedaron.

No encuentro mejores palabras para expresar todo lo que siento, pero quería al menos, hacerlo visible y que todos esos bebés tengan un lugar no solo para sus madres y padres, sino para los profesionales que estuvieron con ellos. Porque vuestro dolor como padres es tan duro, que no puedo ni me atrevo a entenderos, me parece arrogante e irrespetuoso.

Para mi, se queda bien dentro de mi corazón y seguiré hablandole como si la tuviese bien cerca y pudiese tocarla.

Con todo mi amor, Laura

6 Comentarios

  1. Irene-Responder
    10 julio, 2017 at 9:21 pm

    Un beso Laura.

  2. Victoria Gomez lago-Responder
    10 julio, 2017 at 11:45 pm

    Ojalá hubiera más profesionales como tú, para algunos somos meros números de un historial médico, acostumbrados a esas pérdidas, puede ser,pero y esas madres?Acaso nadie piensa en ellas?

    • 11 julio, 2017 at 6:30 am

      Creo hablar en nombre de muchos profesionales si digo que se nos hace muy muy difícil estar a la altura de lo que necesitan los padres. La muerte siempre nos pilla a todos por sorpresa y yo misma no he sabido cómo reaccionar con los papás, me he visto carente de capacidades y herramientas. Sobre todo porque se espera de nosotros que seamos salvadores de vida y sólo somos humanos que intentamos hacerlo lo mejor posible, tomando decisiones que creemos son las más acertadas…me queda mucho por aprender.

  3. ANA ISARCH-Responder
    1 agosto, 2017 at 7:33 am

    Mucho ánimo Laura ,te mando un besico y una enorme abrazo .

  4. Laura-Responder
    11 agosto, 2017 at 4:44 pm

    Hola, el 19 de abril de este año di a luz y mi hija nació sin vida. Había salido de cuentas y estuve dos veces ese día en el ginecólogo y todo había ido bien durante todo el embarazo hasta que sangré un poco y al llegar al hospital ya no había latido.
    La matrona que me atendió poco o nada empatizó con nosotros, de hecho ni se presentó, me dijo que un sangrado no era motivo para ir a urgencias y un largo etc…Me provocó el parto a la 1 de la mañana y a las 3 me puse de parto y no apareció por la habitación hasta las 6 de la mañana.
    Laura, te felicito por tu profesionalidad y humanidad porque en momentos así, que sólo personas que han pasado por ello pueden entender, sois muy importantes los profesionales ya que confiamos en vosotros al 100% y no somos capaces de tomar ninguna decisión.
    Ojalá que la matrona que me atendió no repita con otras pacientes la conducta que tuvo conmigo.
    Un abrazo y ánimo a las personas que están pasando por lo mismo que yo porque el dolor es desgarrador.

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