»Elegí dar a luz en casa con mi matrona porque en un hospital no encontraba el respeto que necesitaba, ni me sentía segura frente a las posibles intervenciones que podrían surgir y que tenía la certeza de que aceptaría por la presión social y no por mi voluntad, o si iba a tener a mi marido en la misma habitación para apoyarme en todo momento y no solo a ratos. Necesitaba seguridad e intimidad, y que se respetaran mis deseos y decisiones. A cualquier familia que pierde a su bebé, hay que mandar condolencias y exigir respeto, una noticia así solo vale para señalar y juzgar y este tipo de sucesos necesitan respeto y apoyo.»