Sobre mí

Mi nombre es Laura y, desde mucho antes de ser mamá, me apasionaba la magia que encierra el hecho de que un cuerpo se creara dentro de otro cuerpo y lo perfecta que es nuestra naturaleza.

Como quería ser matrona, comencé por los estudios de enfermería. Nada más acabar el primer año de carrera me fui, durante el verano, a Nicaragua para aprender el oficio con una matrona de allí, experimentando su forma de trabajar sin apenas medios técnicos. Aquella experiencia me aporto confianza en la naturaleza y en el cuerpo de cada mujer, así como respeto a los tiempos que requiere cada parto. A día de hoy me parecen imprescindibles para que un nacimiento suceda de manera correcta y satisfactoria.

Me gradué en la especialidad de Salud Mental y posteriormente, trabajando en maternidad, tomé la decisión de irme al Perú en busca de experiencias novedosas y complementarias a las que pueden aprenderse en una universidad. Allí trabajé con una sabia partera y curandera (Leonie Lange), gracias a la cual, a día de hoy, puedo guiarme por mi propio instinto y actuar con seguridad en lo que hago. Viví en el Perú 2 años y medio durante los cuales tuve todo tipo de experiencias relacionadas con la maternidad y la medicina holística. Aprendí que de forma natural el cuerpo tiende a sanarse e ir en busca de la salud siempre y cuando nosotros lo ayudemos a encontrar el camino. Allí me formé como Doula y asesora en lactancia materna.

A mi regreso a España contacté de inmediato con mujeres muy  interesadas en que las acompañara en el parto que pretendían realizarlo en su propia casa.

En cuanto a mi experiencia personal se refiere, durante el embarazo de mi primer hijo, planifique un parto en casa que acabó en una cesárea en el hospital de Huesca. Tras algunos meses sumida en una depresión postparto aprendí una de las lecciones más valiosas de mi vida: Hay que planificar hasta los imprevistos. Una de las cosas que mas trabajo con la pareja es el plan B, es decir, cuando el parto no sucede como esperábamos y cómo actuar en ese momento. Cuando mi hijo tenía 11 meses, comencé con la especialidad de matrona y durante este periodo de tiempo tuve mi segundo parto (una niña), esta vez en casa; y fue, sin duda alguna, la mejor experiencia de mi vida. Dar a luz a mis hijos ha sido la enseñanza práctica más completa que he recibido sobre maternidad.

De los grandes profesionales con los que he compartido mi trabajo diario en el Miguel Servet, aprendí  una valiosa lección de compañerismo, generosidad y humildad. Siempre los tengo presentes y recuerdo con mucho cariño y respeto. Su interés conmigo para enseñarme lo que aprendí de ellos, no ha tenido límites ni condiciones.

¿Qué puedo aportarte yo en tu parto o en una consulta?

Testimonios de mujeres

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