Cuando tenía 21 años, recién terminada la carrera, comencé un camino de autodescubrimiento y aprendizaje que nada tenía que ver con lo que me enseñaron en clase. Por primera vez cogí un espejo y vi mi vagina reflejada en él, era la primera vez que conocía esa parte de mi cuerpo. En otro post os hablaré más extensamente sobre el autoexamen y el conocimiento propio de nuestro cuerpo.

Recuerdo, que mi primera regla, se recibió con una mezcla de alegría y tristeza, las típicas frases de “ya eres una mujer” y la de “menudo marrón te acaba de tocar, prepárate”. No recuerdo que en el colegio nos enseñaran algo más allá del funcionamiento fisiológico del ciclo menstrual. Nunca se habló de ningún aspecto espiritual o emocional relacionado con nuestra menstruación o de cómo afectaba en nuestros cuerpos, mentes y almas, aparte de que todos los meses (o de forma irregular), sangraríamos. Nos hablaron de compresas y tampones.

Lo que sí recuerdo bien fueron las discusiones con mi madre por no dejarme poner tampones. Me hubiese encantado conocer la opción de la copa menstrual, hubiese aprendido a usarla enseguida y hubiese sido una revolución para mí.

Para quien no conozca del tema, se trata de un producto que se inventó en los años 30, pero que al ser un producto barato, no invierte demasiado en publicidad (no como las compresas y tampones). Es una copa de silicona, respetuosa con el cuerpo (siempre y cuando compres marcas registradas, nada de los chinos y sabiendo que son de silicona o látex), barata, reutilizable y que dura con buenos cuidados unos 10 años dependiendo de su calidad. Hace 7 años que compré la primera y tuve que cambiarla porque al parir, hay que usar otro tamaño diferente. Me resulta un producto revolucionario. Os pongo un enlace de Wikipedia para no hacer publicidad de ninguna marca en concreto: https://es.wikipedia.org/wiki/Copa_menstrual

Después de contaros ésto, me gustaría daros un par de trucos para cambiar hábitos y mejorar ese dolor de regla que a muchas nos ha dejado en cama. Lo primero de todo es evitar tomar leche de vaca, para que las vacas produzcan leche más allá del periodo de lactancia de un ternero, se les hormona, esas hormonas pasan a la leche y afectan a las mujeres durante su ciclo menstrual. Al dejar de tomar leche, se calman los dolores habituales. Las carnes rojas afectan también, disminuye su consumo y asegúrate de tener aporte de proteínas y hierro en otros alimentos. Cuando comencé a cambiar mis hábitos, desaparecieron mis dolores de regla.

Cómo remedio de fitoterapia eficaz tenemos la Salvia, que de forma fresca o seca nos podemos hacer una infusión (calentamos agua y cuando comience a hervir, apagamos el fuego, echamos la planta -una cuchara rasa por taza llena de agua- y tapamos, dejar reposar 8 min y colar, tomar sin azúcar ni miel).

En caso de dolores menstruales muy fuertes deberías tomar infusión de Salvia durante todos los días una taza y cuando te viene la regla un par de tazas o tres al día, si son suaves, con tomarla durante la regla será suficiente (no tomar en caso de lactancia materna porque disminuye la cantidad de la leche, en este caso se puede sustituir por Artemisa).

Y por último, considero importante hablar con las mujeres sobre cómo vivimos nuestro ciclo y qué grado de autoconocimiento tenemos sobre él, hacer un calendario menstrual donde apuntemos nuestros días de sangrado según los del mes, marcar los días en que nuestro moco indica fertilidad (como clara de huevo pegajosa), registrar nuestra temperatura diaria antes de levantarnos, la luna… (estos calendarios los doy en consulta y explico también cómo trabajarlos), nos ayudará a conocer mejor nuestro cuerpo y reconciliarnos con nuestro ciclo, además de usar métodos anticonceptivos respetuosos con nosotras y amarnos profundamente.

Recomiendo la lectura de un libro que para mí es la biblia de las mujeres: cuerpo de Mujer, sabiduría de Mujer, de la doctora Christiane Northrup.

Os deseo un camino a vuestro interior lleno de descubrimientos!